lunes, 13 de agosto de 2018

Highway to Hell

10 de agosto de 2018

Vuelta a los Infiernos

Para esta salida nos juntamos un trío bastante particular, formado por Luis, Pequeño Lobo y el que escribe. Subimos la noche de antes a hacer noche al Balneario de Panticosa, para salir con hora y poder estar con hora de vuelta a casa.
Pequeño lobo en el Cuello del Infierno
Así pues, el viernes a las 7 de la mañana ya estábamos en pie para desayunar y prepararnos para la que se nos venía encima… A las 7:30 emprendiamos la marcha rumbo a los Ibones de Bachimaña, a los cuales llegábamos sin ningún problema en apenas 1h, siguiendo el GR-11 y disfrutando de unas preciosas vistas.
Vistazo atrás al Balneario de Panticosa

Luis en los primeros kilómetros del día
Llegados al Ibón Alto de Bachimaña, dejamos atrás el refugio y tras bordear el pantano hasta llegar a su cola, hicimos un pequeño ascenso hasta los llegar a los Ibones Azules, a estas alturas de la jornada, parece que el sol quiera asomarse tímidamente entre las nubes, pero las nubes siguen tapándolo…
Ibón Bajo de Bachimaña con la presa del Alto al Fondo

Refugio de Bachimaña sobre el ibón

Ibón alto de Bachimaña

Continuamos ganando altura hasta llegar al Cuello del Infierno, en dónde pega un viento de narices, por lo que decimos ponernos el Gore y tomarnos un avituallamiento a cubierto del viento. Tras deliverar si rodear por el Ibón de Tebarray e ir directamente a los ibones de Pondiellos sin hacer cima en los infiernos, el viento nos da una tregua y arrancamos en dirección a la primera cima del día, el Garmo Blanco (2982m), al cual llegamos tras superar un fácil pedregal.
En el entorno de los Ibones Azules

Ibón de Tebarray

Luis y Pequeño Lobo en la cima del Garmo Blanco

Selfie en la cresta al Infierno Occidental
A partir de aquí la cosa ya se pone más seria y empieza el rock & roll cogiendo una arista que nos dejará en el primero de los Infiernos, el Infierno Occidental (3073m), al cual llegamos tras una sencilla trepada por la que iba más suelto Pequeño Lobo que nosotros…
Cresta al Infierno Occidental
 Llegados al Infierno Occidental nos tocará atravesar por la parte superior, la famosa Marmolera, en esta ocasión perdidos entre la niebla no podemos apreciar el patio que tenemos a ambos lados y es poco mas que caminar por el pasillo de casa, pero con niebla… Y ya estamos en el Infierno Central (3081m), el cual tras hacernos las fotos de rigor abandonamos para cazar el tercer infierno, el Oriental (3076m), al cual llegamos en escasos 10min, y abandonamos rápidamente, ya que el viento comienza a pegar con fuerza y hace fresquito.
Caminando sobre la Marmolera

Cima del Infierno Central

Otro en la cima del Infierno Central

Descenciendo del Infierno Oriental
Emprendemos el descenso hacia los ibones de Pondiellos, no sin dificultades, primero nos desorientamos un poco y descendemos por el lugar equivocado, por lo que nos toca remontar unos metros y enlazar con el itinerario “bueno”, cuando ya prácticamente estábamos en los ibones de Pondiellos nos llega la parte delicada, un nevero en el que en su zona más estrecha no llegaba a los 12m de cruce obligado en el cual tras un resbalón me fui abajo aterrizando en las rocas y detrás mío Luis y 2 montañeros más hicieron la misma jugada, de la que yo salí el peor parado con cortes y golpes un brazos, manos y piernas… Otro día crampones en la mochila y esto no pasará… Llegamos supuestamente al “Collado de Pondiellos” y Luis me lava las heridas de las piernas y tras ver que es solo chapa y pintura, seguimos la marcha, yo con un dolor en el brazo derecho que me hace ver las estrellas…
Cuando llevamos un rato de descenso nos damos cuenta de que no vamos por el camino correcto y que estamos yendo hacia los ibones de Arnales, nos habíamos equivocado de collado, era Cuello Saretas y no el Collado de Pondiellos, así que tocará visitar algún ibón más…
Ibón de los Arnales
Tras una parada y tomar un antiinflamatorio parece que recupero un poco el ritmo así que le apretamos un poco más y en 45min sin forzar la maquina llegamos al Balneario de Panticosa de nuevo desde el Ibón de los Arnales, nos cambiamos y nos vamos a la Casa de Piedra a celebrar que estamos “enteros” y rumbo para casa, que hay que curar bien las heridas.
Tatuaje en la pata
Esta vez me ha salido algo caro salir al monte, pero por suerte solo ha quedado en un susto, arañazos y moratones que le han dado algo de faena a Celia estos días, pero que no me impidieron correr la carrera del Pollo de las fiestas de San Lorenzo al día siguiente…
Corredós d'Estadilla en la Carrera del Pollo
Resumen de la Ruta
Distancia: 16.7km
Desnivel: 1600m
Tiempo: 6h50min
Track en Wikiloc
Ruta
Perfil

No hay comentarios:

Publicar un comentario