sábado, 14 de septiembre de 2019

Más batallitas alpinas

24 de agosto de 2019

Breithorn Occidental (4165m) &  

Partimos pronto por la mañana desde el Camping Cervino, en el que estamos alojados, en dirección a Cervinia, dónde tenemos que coger una serie de teleféricos que nos van a subir hasta Plateau Rosa, a 3480m de altitud, vamos, que empezamos a caminar por encima de la cota de cima de nuestro Aneto... ¿Será esto dopaje mecánico?
Glaciar di Ventina y Cervino al fondo
Recién llegados a Plateau Rosa, nos encontramos con una estación de esquí alpino en pleno funcionamiento en el mes de agosto... Lo curioso es que allí llegamos gente desde Cervinia y desde Zermatt por distintos remontes.
Plateau Rosa, parece más una mina abandonada...
Nos calzamos los crampones y nos ponemos a caminar por el lateral de las pistas de esquí, esta salida tiene la pinta de que va a ser un simple paseo por la nieve...
Caminando por las pistas de esquí
Con gran facilidad alcanzamos la cota 3800m en dónde dejamos atrás las pistas de esquí y nos adentramos junto con más cordadas atravesar el glaciar en busca de la subida final a la cima.
Ya vemos la cima del Breithorn a tiro de piedra
Para esta zona algo más alejada del entorno " controlado" de las pistas decidimos encordarnos para evitar llevarnos algún sustos con las grietas que van surgiendo por el glaciar.
Vamos progresando por el glaciar

Parece empinada la pala somital...
Poco a poco vamos ganando altura a medida que el cielo se va cerrando, como siga así no vamos a ver nada desde la cima...
Las nubes van amenazando...
En 2h15min llegamos a la cima, toda nevada y con niebla, dónde nos juntamos alrededor de 25 personas. Nos hacemos la foto de rigor en cima y al momento de iniciar el descenso las nubes nos dan una tregua, se abren y nos regalan una vistas de la vertiente suiza y el legendario Cervino cubierto con sus típicas nubes orográficas en su vertiente italiana.
En la cima del Breithorn

Haciendo cola en la arista cimera con el Cervino asomando tímidamente en el centro
Dejamos paso a un par de cordadas que suben mientras aprovechamos para hacer alguna foto y sin perder más tiempo empezamos a perder altura.
La vertiente suiza se despeja y nos deja ver el Cervino
En un abrir y cerrar de ojos llegamos a la parte más llana del glaciar, en dónde paramos un par de minutos a descansar, para continuar con la marcha hasta encontrarnos de nuevo con las pistas de esquí, cerca de la cima del Klein Matterhorn, de 3883m de altitud, punto más alto de Europa al que se puede llegar en teleférico y por dónde acceden los esquiadores y montañeros desde la vertiente suiza de Zermatt.
Foto junto a una grieta

Cima del Klein Matterhorn
Nos desencordamos y continuamos por la bajada hasta Plateau Rosa, ya por el borde de las pistas y en apenas 4h hemos hecho un 4000, que por entorno y dureza del ascenso me parece más que ideal para comenzar a moverse en el mundillo del alpinismo, al ser más un paseo que una ascensión técnica y partir desde una más que considerable altura.
Cogemos los teleféricos de vuelta a Cervinia y todavía llegamos con buen horario para comer en el camping.
Resumen de la Ruta
Distancia: 10.21km
Desnivel: 714m
Tiempo: 4h15min
Track en Wikiloc
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Ruta

martes, 3 de septiembre de 2019

Visitando a la Madonna de las alturas

21 y 22 de agosto de 2019

Gran Paradiso, 4061m

Tras unos cuantos días de turismo por Chamonix, visitando los típicos lugares de la zona y saliendo a correr cuando la lluvia nos dejaba, cruzamos la frontera hacia Italia para ir al Parque Nacional del Gran Paradiso, para afrontar el ascenso a la cumbre del Gran Paradiso, de 4061m de altura.
Camino de vuelta por el glaciar
Tras1h 30min de viaje desde Chamonix, cruzando el Tunel del Mont Blanc, llegamos a le Pont, último punto al que podemos acceder en coche, a 1956m de altura, para cargarnos las mochilas a las costillas y afrontar un breve pero intenso ascenso hasta el Rifugio Vittoro Emanuele II a 2735m en 1h 30min.
Dejamos atrás Le Pont

Precioso el valle por el que discurre el Torrente Savara

Cargados como mulas subimos poco a poco al refugio
Al llegar con tiempo de sobra, nos dedicamos toda la tarde a jugar al guiñote en la terraza de refugio. A las 7 de la tarde tocaba cenar, nos sirvieron un buen plato de pasta, carne guisada con patatas y una panacota con mermelada de moras y de allí, bien cenados, nos fuimos a la cama que al día siguiente nos tocaba un buen madrugón.
Cima del Ciarforon (3641m) vista desde el refugio

Echando la tarde en la terraza del refugio
A las 3:45 de la mañana suena el despertador, nos vestimos de guerreros y bajamos a desayunar medio dormidos, no somos los primeros en desayunar, y algunas cordadas ya han empezado con el ascenso.
Son poco más de las 4:30 cuando comenzamos a caminar con los frontales iluminando el camino y un cielo que dejaba ver alguna que otra estrella, a ver si nos respeta durante el resto de la jornada...
A lo lejos veíamos luces de las cordadas que nos precedían y a las que nos íbamos acercado rápidamente, alcanzando a unas 3 o 4 y quedando por delante nuestro únicamente un par.
En la cota de los 3200, aparece ya la nieve, que intentamos evitar como podemos, hasta cierto punto, en el que no queda otra que calzarse los crampones y avanzar ya casi hasta la cima progresando por hielo y nieve.
No todos los días se llevan 2 concejales atados en una cuerda... 

Las nubes están pegadas en los fondos de los valles, el Mont Blanc asoma a la izquierda de la foto
Superadas las primeras rampas por una dura nieve, nos adentramos en la parte inferior del glaciar del Gran Paradiso, ganando altura con relativa facilidad. Alcanzada la Becca di Moncorvé, toca poner más atención a nuestros pasos ya que va asomando alguna que otra grieta del glaciar, pero que en ningún momento suponen un obstáculo para nosotros.
Becca di Moncorvé (3875m) y 2 alpinistas sobre el glaciar a su izquierda

Seguimos subiendo con el Ciarforon a nuestras espaldas

Grietas a sortear cerca de la Becca di Moncorvé
Prácticamente sobre la arista cimera es dónde encontramos la mayor dificultad, un delicado puente de hielo sobre una imponente grieta que deberemos cruzar con todos nuestros sentidos alerta. Superado este escollo, caminamos escasos 100m más por el glaciar, hasta alcanzar la arista cimera, dónde nos quitamos los crampones y tras una breve caminata-trepada alcanzamos la cima, coronada por la famosa Madonna (María Inmaculada) colocada en la cima en julio de 1954.
Ya huele a cima

Grieta y puente de nieve antes de la arista cimera

Tras la foto de rigor y sin entretenernos demasiado, iniciamos el camino de vuelta, antes de que se cierre el día, que lleva amenazando bastante tiempo con ello, y dejando la pequeña cima libre para el resto de cordadas que vienen tras nosotros.
Equipo estadillano junto a la Madonna. Lo hemos conseguido!

Empezando el camino de vuelta por una zona un poco expuesta... 
Vistazo desde la arista cimera al cordal


Vídeo de la cima de Gran Paradiso a vista de pájaro. Extraido de la película A Fine Line

Junto al glaciar, volvemos a calzar crampones y tras cruzar el delicado puente de hielo, emprendemos una marcha ligera y constante en dirección al refugio.
En un periquete alcanzamos a una cordada que va por delante nuestro en el descenso, abandonamos el glaciar y los neveros, nos quitamos los crampones y los guardamos para otra ocasión.
Se acabó la nieve por hoy, toca roca ahora...
Tras un paso por un caos de rocas y losas, que de subida al haberlo hecho a oscuras no nos pareció tan tedioso, por fin avistamos el Rifugio Vittoro Emmanuele II, en el cual aprovechamos para hacer una breve parada de 10min y comer un poco de secallona y continuar con el descenso hacia el coche.
Ya avistamos el refugio!!
Aproximadamente 1h después de salir del refugio llegamos al coche, con un hambre terrible, ganas horrorosas que ponernos un calzado más cómodo y bien contentos de haber hecho una de las cimas clásicas de los Alpes.

Resumen de la Ruta
Distancia: 20.7km - Día 1: 5.3km  Día 2: 15.4km
Desnivel: 2085m - Día 1: 751m Día 2: 1334m
Tiempo: 9h15min - Día 1: 1h35min Día 2: 8h40min
Track en Wikiloc
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jueves, 29 de agosto de 2019

Sudando la gota gorda en Suiza

17 de agosto de 2019

Kilómetro Vertical de Fully

Después de toda una jornada de viaje el día anterior para llegar a Chamonix, nos despertamos con unas espectaculares vistas del macizo del Mont Blanc y pusimos rumbo a la comuna suiza de Fully, en el cantón de Valáis, distrito de Martigny, a orillas del Ródano, para sufrir en primera persona el kilómetro vertical dónde en los últimos años los especialistas en la modalidad han batido los récords del mundo rebajando la barrera de los 30min.
Julio y Sallán posando en el cartel de incio del KV
El recorrido destaca por su verticalidad, dónde se ascienden 1000m en algo menos de 2km, transcurriendo su recorrido por una vieja vía abandonada que parte de los 500m de altitud, desde la reconvertida central hidroeléctrica de "la Belle Usine" atravesando en su parte baja unos viñedos y ascendiendo hasta los 1500m en la zona conocida como Garettes.
Apretando en las primeras rampas
Al poco de iniciar la ascensión, cruzamos la carretera sobre un puente y nada más atravesarlo la cosa se pone seria, volviéndose cada vez más vertical.
Sallán entrando en el tunel
Cada 100m ascendidos hay carteles indicativos del desnivel que llevamos ganado y en torno a los 400m ascendidos hay un pequeño tramo que toca atravesar un túnel, sin perder nada de pendiente, claro, es más, a partir de este punto los carteles indicadores de desnivel acumulado parecen verse más juntos, lo que nos hace pensar que el recorrido todavía se endurece más, y no nos engaña la vista lo más mínimo, poniéndose muy vertical y teniendo que salvar algún que otro escalón bastante grande.
Julio en las rampas potentes con Fully al fondo

Selfie a en pleno esfuerzo
Finalmente llegamos a Garettes, dónde finaliza el kilómetro vertical, y dónde aprovechamos para tomar algo de aliento y beber agua de una fresca fuente colocada en un lugar más que ideal.
Posando junto al cartel de llegada en lo alto
Iniciamos el itinerario de bajada por un sendero alternativo al de subida, ya que de la inclinación que tiene los que han marcado el recorrido han decidido alargarlo un poco para suavizar la vuelta, siendo un sendero mucho más amable con el que atravesamos unas solitarias casas conocidas en la zona como Planuit y por el pequeño núcleo urbano de Euloz, dónde volvemos a encontrarnos con los viñedos y alternamos algún tramo que otro de asfalto alcanzando rápidamente el punto de partida y dando por finalizada la aventura en el KV de Fully.
Descendiendo por el bosque

Las señales indican que de momento no estamos perdidos

Viñedos de Fully


Resumen de la Ruta
Distancia: 7.42km
Desnivel: 1028m
Tiempo: 2h40min
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martes, 30 de julio de 2019

Donde ni las crabas quieren subir

27 y 28 de Julio de 2019

Agullas del Sen

Hacía ya bastante tiempo que tenía las cuerdas en casa criando polvo, así que no liamos la manta a la cabeza con Juan y Pablo y el sábado a media tarde nos pusimos rumbo al Bal de Chistau para “pasearnos” el domingo por las Agujas del Sen.
Alcanzando la cima de una de las agujas
Sin apenas reseñas de qué nos íbamos a encontrar, cogimos un viejo artículo de la revista Desnivel que hablaba de esta actividad y nos tiramos al monte sin dudarlo.
La senda de subida es cómoda a pesar de ir cargados como mulas
Dejamos el coche en Engrotá, junto al dique antierosión, justo donde comienza la senda de ascenso al Ibón del Sen. La tarde estaba nublada y de vez en cuando chispeaba, así que sin entretenernos mucho emprendimos la marcha para llegar cuanto antes arriba, montar las tiendas y cenar. En poco más de 1h estábamos junto al Ibón del Sen, encontramos un “buen” sitio para poner las tiendas junto a un edificio en ruinas (supongo que será de la época de las obras del dique del ibón) y con el campamento montado cenamos viendo ponerse el sol al fondo del valle. Bien cenados nos fuimos a dormir, lo que nos dejó el viento, ya que estuvo toda la noche zumbando con ganas, marcando el reloj dentro de la tienda 8ºC, ¡¡Qué fresco!!
Ya casi llegamos
Campamento base montado

Bonitas vistas para cenar
A las 7 de la mañana nos ponemos en pie, desayunamos, dejamos algo recogido el campamento y tiramos para arriba con lo justo y necesario para afrontar la cresta. Para empezar el día nos pegamos un buen calentón subiendo al collado de Barbarisa, aunque no vino nada mal que hacía fraesco.
Llegados al collado, nos vestimos de guerreros, nos ponemos el arnés y el casco y no dejamos muy fuera de mano el resto de material, por lo que pudiera pasar.
Ibón del Sen con parte de las agujas que recorreremos al fondo

En plenas rampas al collado de Barbarisa
En principio la cresta es muy sencilla, y rápidamente llegamos a una chimenea herbosa de III que nos deja en otro sencillo tramo de cresta que nos lleva un muro de II grado que superamos trazando una especie de S sobre él.
Pablo y Juan en plena chimenea 

Progresando por la chimenea herbosa

Tras un breve tramo sencillo la cresta se afila y pone delicada, teniendo que superar grandes bloques de piedra, algunos en precario equilibrio, que hacen pensar los pasos más de la cuenta alternando pasos de II y III hasta alcanzar la primera cima del día, la Pica Sierra de 2884m, tras contemplar desde allí los ibones del Sen, Barbarisa, Ibones Chelaus y parte de Lenés, iniciamos un delicado descenso hacia una pronunciada brecha por un terreno de roca bastante mediocre.
Ibones de Barbarisa 

Ibón del Sen con Bal de Chistau de fondo


Llegados a la brecha, alcanzamos el punto “más complicado” de la jornada, debiendo superar una trepada de unos 40m de IV máximo. Sacamos cuerdas, friends, y fisureros y Pablo se ofrece voluntario para abrirnos camino, trazando una sencilla, pero no regalada escalada con un buen patio hacia el Ibón del Sen hasta una cómoda repisa muy cerca de la cima dónde monta la reunión y nos asegura en la subida. Superado este escollo avanzamos unos metros y alcanzamos el Pico Sen, de 2856m, en el cual hacemos una foto de cordada.

Pablo asoma desde la reunión

Foto de equipo
Sin perder mucho tiempo comenzamos el descenso por grandes bloques para ir en busca de otra nueva brecha por terreno algo descompuesto, tras la cual afrontamos una entretenida trepada de III hasta la primera de las agujas del Sen (Este) de 2784m.
Progresando la arista con Ibon Chelau y Lenés a nuestra derecha 

Subiendo a una de las Agullas
Seguimos la marcha por sencillo terreno que no supera el II+, subiendo y bajando por agujas y con tendencia a ir más por la vertiente de los ibones Chelaus que del Sen, tras alcanzar una nueva aguja en la que nos toca hacer un pequeño descenso a una cornisa dónde debemos montar un rápel de unos 25m, y en la base de este realizar un destrepe entretenido.
Aquí cada uno se refugia del calor como puede 

Llegando a la repisa, dónde montaremos el rápel
Llegados a una nueva brecha vemos que vamos un poco justos de hora, por lo que abandonamos la cresta rodeándola por la vertiente contraria al Ibón del Sen, hasta alcanzar la Collada del Sen, dónde emprendemos un rápido descenso a buscar las tiendas y el resto de material que habíamos dejado por la mañana y poner rumbo al coche de nuevo.
Vistazo atrás para ver la pared rapelada
Sobre las 17:30 llegamos a Chistén con un hambre voraz, que saciamos con un bocadillo y unas cervezas que nos saben a gloria en Casa Alvira, poniendo la guinda a una actividad preciosa, y quizás de las menos frecuentadas en todo el Pirineo.
Ruta